
Egon Schiele.
El pintor austríaco Egon Schiele es
famoso, o algunos dirían infame, por la intensidad perturbada, los cuerpos
retorcidos y la cruda sexualidad que representó en sus pinturas, muchas de las
cuales son autorretratos. Este importante pintor figurativo del siglo XX creó
más de 3000 obras en papel y alrededor de 300 pinturas, a menudo consideradas
impactantes y ofensivas por su erotismo explícito y sin complejos. Sus líneas
angulosas bien dibujadas y la combinación de colores lo identifican como
temprano abanderado del expresionismo austríaco,
que rechazaba las convenciones típicas sobre la belleza e introdujo la fealdad
y la emoción exagerada en el arte.
Autorretrato, haciendo muecas, por Egon Schiele, 1910 (de la
colección del Museo Leopold)
Aquí tienes 9 cosas que debes saber sobre él:
Tenía una obsesión total con los trenes
Nacido en 1890 hijo de un jefe de estación, Schiele creció entre
vías y locomotoras, lo que se convirtió en una influencia temprana en su pasión
por el arte. De niño, le fascinaban los trenes y pasaba horas dibujándolos.
Estaba tan absorto en sus bosquejos que su padre, frustrado porque su hijo no
mostraba interés por seguir sus pasos profesionales, acabó destruyendo sus
cuadernos de dibujo. Cuando murió su padre, Schiele tenía 15 años y fue acogido
por su tío materno, quien también trabajaba para el ferrocarril. Por fortuna,
su tío tuvo que reconocer las habilidades de Schiele y aceptó a regañadientes
que desarrollara sus talentos artísticos.
Autorretrato con camisa de rayas, por Egon Schiele, 1910 (de la
colección del Museo Leopold)
Abandonó la escuela de arte
En 1906 Schiele solicitó su ingreso en la Escuela de Artes y
Oficios de Viena, la Kunstgewerbeschule, pero durante su primer año sus profesores
decidieron que era más adecuado para la más tradicional Akademie der Bildenden
Künste. La abandonó transcurridos tres años, frustrado por el estilo
conservador de su tutor. Junto con algunos otros estudiantes insatisfechos,
incluidos los artistas Oskar Kokoschka y Max Oppenheimer,
fundó el Neukunstgruppe, o "Grupo del nuevo arte", y realizaron
numerosas exposiciones conjuntas a lo largo de los años.
Madre muerta I, de Egon Schiele, 1910 (de la colección del Museo
Leopold)
Gustav Klimt fue su mentor
Gustav Klimt fue
un mentor dispuesto de artistas jóvenes y se tomó un interés particular en
Schiele después de que este se le acercara en 1907. Al igual que Schiele, Klimt
también había sido criticado durante su carrera por elementos pornográficos en
su arte. Klimt adquirió dibujos de Schiele, le organizó modelos y lo presentó a
posibles clientes. De esta manera, algunas de las obras tempranas de Schiele
muestran similitudes con las de Klimt; por ejemplo, la postura de las figuras
en La caricia. Cardenal y monja refleja la del icono de Klimt <https: /
/artsandculture.google.com /asset /the-kiss /hqgxuutm_f6zgg">El beso.
Ambos se manifestaron aprecio mutuo y amistad durante toda la vida y, se
rumorea, también el amor de la misma mujer.
La caricia. Cardenal y monja, de Egon Schiele, 1912 (de la
colección del Museo Leopold)
Ambos artistas compartieron la misma musa
Cuando Schiele tenía 21 años conoció a Walburga Neuzil, de 17
años, conocida como Wally, que previamente había servido como modelo para
Klimt. Se sospecha que Wally pudo haber sido una de las amantes de Klimt antes
de mudarse junto a Schiele y comenzar a posar para él. Se establecieron juntos
en una pequeña ciudad llamada Krumau, de donde provenía la madre de Schiele,
pero pronto fueron expulsados por los vecinos que desaprobaban su estilo de
vida bohemio y la supuesta práctica de Schiele de reclutar muchachas
adolescentes para que posaran para él.
Egon Schiele y Wally Neuzil, 1913 (de la colección del Museo
Leopold)
Retrato de Wally Neuzil, de Egon Schiele, 1912 (de la colección
del Museo Leopold)
Pasó 24 días en prisión
En 1912, Schiele y Wally se mudaron a la zona de Neulengback,
donde Schiele fue arrestado por seducir y secuestrar a una muchacha. Más de un
centenar de sus dibujos fueron considerados inapropiados y confiscados de su
estudio, lo que condujo a que se sumara a su lista de cargos la exhibición de
materiales pornográficos a menores. Tras pasar 21 días bajo custodia,
finalmente fue declarado culpable del último de los cargos. Fue sentenciado a
otros 3 días de prisión y el juez hizo una demostración de la quema de uno de
sus dibujos frente a él. Durante su encarcelamiento, Wally se mantuvo leal y le
entregó comida y material artístico entre los barrotes.
Niña arrodillada, apoyada en ambos codos, Egon Schiele, 1917 (de
la colección del Museo Leopold)
Se deshizo de Wally para casarse con alguien más aceptable
socialmente
Al otro lado de la calle donde se encontraba el estudio de
Schiele en Viena vivían las hermanas Harms, Edith y Adéle. Schiele decidió que
sería buena idea casarse con Edith, que provenía de una familia de clase media
y, por lo tanto, estaba en mejor posición social que Wally, que era de origen
pobre y puede que hubiera ejercido la prostitución en su juventud. Sin embargo,
él esperaba mantener su relación con Wally y le propuso que se fueran ambos de
vacaciones cada verano sin Edith. Al oír esto, Wally lo abandonó y nunca más
volvió a verlo. Schiele y Edith se casaron en 1915.
Retrato de Edith (Mujer del artista), de Egon Schiele, 1915 (de
la colección del Gemeentemuseum)
Pintó prisioneros de guerra rusos mientras estaba en el ejército
La Primera Guerra Mundial ya estaba en pleno apogeo cuando
Schiele se casó con Edith y apenas tres días después de su boda recibió la
orden de presentarse para el servicio activo. Fue destinado a Praga, donde
Edith se unió a él para vivir en un hotel mientras él pasaba la noche con los
otros llamados a filas. Su servicio militar no le impidió realizar
exposiciones, con algunos éxitos en Zúrich, Praga y Dresde. Fue designado para
custodiar y escoltar a prisioneros rusos, a quienes comenzó a usar como sujetos
para su arte. Su comandante incluso le destinó un almacén en desuso para que lo
utilizara como estudio.
Un año de voluntariado, cabo segundo, de Egon Schiele, 1916 (de
la colección del Museo Leopold)
Supuestamente tuvo una aventura con la hermana de su esposa
Schiele sentía un gran amor hacia las mujeres: una vez afirmó
que 180 mujeres habían pasado por su estudio en solo 8 meses. Cuando se casó
por primera vez, se centró en usar solo a Edith como modelo y su estilo cambió
volviéndose más naturalista, quizá como reflejo de la ternura y la intimidad
que compartía con ella. Pronto también comenzó a pedir a su hermana Adéle que posara
para él, ya que la forma del cuerpo de Edith había cambiado y ya no era delgada
y frágil, como a Schiele le gustaba que fuesen sus modelos. Más tarde, Adéle
afirmó que su relación con Schiele no fue tan casta como debería haber sido.
Mujer sentada con las piernas encogidas, (Adele Herms), de Egon
Schiele, 1917 (de la colección de la Galería Nacional de Praga)
Murió durante la epidemia de gripe española
En el otoño de 1918, Europa se vio barrida por la pandemia de
gripe española, que se cobró más de 20 millones de vidas, incluidos Schiele y
su esposa. Edith, embarazada de seis meses en aquel momento, murió la primera y
Schiele la siguió tres días después. Tenía 28 años. A continuación puedes ver
una pintura que dejó incompleta de su amigo y compañero del Neukunstgruppe
Paris von Gütersloh. Aunque estuvo activo durante un período tan breve, su
trabajo sentó las bases del movimiento expresionista vienés e inspiró otros
movimientos futuros, como el expresionismo abstracto.
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